
Quiero
tocar tu rostro
con las yemas de mis dedos,
dibujar tu boca
y con mis ojos...
anticipar el beso
que tanto tiempo
te ha esperado.
Mis sueños divagan recreando tus formas en mi mente,
casi puedo tocarte y aún sin hacerlo, puedo sentirte; cierro los ojos y mi cuerpo se estremece al sentir tus manos
imaginadas en mi delirio, mis oídos están atentos a tus palabras
algunas dichas y otras inventadas,
el tiempo habita intacto en mi memoria, mas cuando despierto a esta
realidad que abruma, te haces de nuevo lejano,
ausente como mis pasos cotidianos.









